Política y Economía

Juego clandestino: Peiti fue condenado y admitió haber pagado sobornos a senadores provinciales

En un juicio abreviado, el empresario del juego Leonardo Peiti fue sentenciado a 3 años de prisión efectiva en el marco de la causa de juego clandestino. El testigo arrepentido, además, deberá pagar una multa de 42 millones de pesos. Cabe recordar que su status de «colaborador» implicaba brindar información que pudiera ser acreditable sobre eslabones superiores a él en la cadena investigada por fiscalía.

Y así fue: Las pericias de los fiscales de tres jurisdicciones (Rosario, Rafaela y Melincué) corroboraron los datos que Peiti ofreció a cambio de una pena menor. Esos eslabones superiores en la estructura delictiva son el ex fiscal Gustavo Ponce, el ex jefe de fiscales de Rosario Patricio Serjal Benincasa y el senador justicialista por el departamento San Lorenzo Armando Traferri. Por el momento, el legislador se encuentra resguardados por los fueros legales que sus pares ratificaron en la Cámara.

En sus declaraciones ante la Justicia Peiti confesó: «La intención mía siempre fue llegar a la provincia para hacer un convenio con la Lotería de Misiones, donde tengo licencias para ejercer el desarrollo del juego online y abastezco a la agencia de quinielas. La finalidad era lograr un acuerdo con la Lotería de Santa Fe. Empecé de forma normal, pero fue imposible. Entonces lo hice a través de Ricardo Paolichenco (RIP), que lo conozco en 2015-2016. Me dijo que era secretario del Senado y tenía mucha vinculación, y podía ser útil».  

«Paolichenco me ayudó. Me presentó a Traferri por teléfono y empecé a tener relación con él. Le mostré mi idea, le presenté el proyecto y de ahí empezamos a tener a través de los años infinidad de encuentros para ver como hacíamos para conseguir las herramientas legales para poder concretar el convenio con la provincia», continuó.

En ese punto comenzó a referirse a la circulación de dinero en forma de coimas. A Paolichenco «le daba dinero, un promedio de cuatro o cinco mil dólares por mes» y él «se encargaba supuestamente de tocar algunos sectores y de generar algunas reuniones en localidades que a veces había rumores que había alguna clase de juego de máquina. Él se comprometía en hablar con los representantes de cada zona para solucionar esos problemas». En esa línea, el empresario comentó que Trafferi organizó una reunión en la casa del senador Hugo Rasetto, que aparentemente tenía algunos inconvenientes para realizar juego ilegal en el Departamento Irionod, al que representa en la Legislatura. «En la reunión se llegó a un acuerdo y nos dijo que podíamos jugar. Nos autorizó», completó.

Esa autorización a Peiti le costó «40 o 50 mil dólares» que fueron entregados a Rasetto. «Estuve con él personalmente en la casa de Paolichenco. Después usamos con Paolichenco una metodología similar con el senador Lisandro Enrico, el cual Rasetto se comprometió a hablarlo. Yo a Paolichenco le dejé el dinero y cumplió con el rito para poder dejar de tener también una persecución en el departamento General López», admitió el arrepentido. 

«Yo refuerzo mi relación con Traferri una vez que con un financista que era el hombre con el cual yo también comentaba la idea que era un negocio millonario. Yo lo tenía al Poppy Larrauri como financista y como hombre interesado en que salga ese negocio para poder participar. Entonces él (Larrauri) habló con Lifschitz, le llevó el proyecto que yo presenté en 2017 sobre la Lotería de Santa Fe. Ante la negativa, empecé a hacer gestiones con el senador Armando Traferri para ver si él podía sacar algo a través de la Legislatura», expresó el condenado.

Y expandió sus declaraciones: «El tema es que este tipo de negocios lamentablemente van de la mano con la política, requieren de conexiones políticas, si no tenés conexiones olvidate de obtener algún tipo de habilitación. Es un rubro muy difícil pero también sé que me gusta, amo lo que hago y me gustó siempre la profesión de poder ser un empresario del juego de azar».

Asimismo, Peiti aseveró que colaboró con Traferri en la última campaña. «Habré puesto algo más de 200 mil dólares. Los di en varias entregas. Quiero dejar en claro que él nunca me dijo «tenés que dar tanto». Yo lo fui ayudando», concluyó.

El empresario además aseguró que mantuvo un encuentro en San Lorenzo con Traferri, el ex diputado del PJ y asesor de ese bloque Darío Scataglini y el abogado José Francisco Chemes –funcionario de Villa Gobernador Gálvez, luego desplazado de su cargo–. Peiti explicó que fue para acordar la gestión para hacer un convenio con la Lotería de Santa Fe.

Indicó que Scataglini fue convocado porque fue quien se encargó en su momento de los casinos que fueron habilitados en la provincia. «Fue el creador de la conexión del casino que tuvo Rosario, Santa Fe y Melincué», sostuvo. 

Avanzada ya su dilaceración, el sentenciado En otro tramo, declaró que él le daba plata a dos jefes policiales. Según contó, eran «Corbellini y Amaya. Después ellos repartían con los distintos estamentos. Si acá funcionó y prosperó fue porque los grandes manejadores del tema eran ellos».

Y describió el circuito que los involucraba: «La mayoría de las veces Corbellini me mandaba a un gordo que se llamaba Peyo. Una vez me pasó a buscar por la Distinción y fuimos al estacionamiento del Alto. Hubo varios encuentros. Me acuerdo que una vez en el estudio del Gallego Tortajada en calle Zeballos vino Corbellini a hacer números. Las veces que yo no podía ir le dejaba la plata al Gallego y ellos pasaban por ahí porque confiaban en él. Aproximadamente eran 50.000 por semana», amplió. 

Con información de Rosario3

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