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Caso Alexis Zárate: Cuando el discurso mediático intenta mostrar como culpable a la víctima

Durante el año 2014 Giuliana Peralta era la novia de Martín Benítez, jugador de fútbol del Club Atlético Independiente. La noche del 16 de marzo de ese año, Giuliana y Martín se quedaron a dormir en el departamento de un amigo de él. Se trataba del domicilio de Alexis Zárate, que en ese momento también era jugador de Independiente y actualmente se encuentra formando parte del plantel de Temperley.

Esa misma noche y en ese mismo inmueble, otra de las personas que estaba era Nicolas Pérez, compañero de los dos jugadores anteriormente nombrados, también en Independiente de Avellaneda. A partir de esa noche la vida de Giuliana iba a cambiar radicalmente. Alexis Zárate, amigo de su novio, violó a Giuliana y una pesadilla sin fin comenzó en su vida.

A más de tres años de estos acontecimientos Zárate fue condenado a seis años de prisión. El jugador todavía mantiene su libertad ya que la cámara de casación debe dejar la sentencia firme. El abogado de Zárate, Gonzalo Falco, aseguró que no hay pruebas suficientes y sostuvo esto con argumentos repudiables: “El problema fue que Alexis decidió terminar el acto sexual eyaculando adentro”.  Aunque la justicia ya realizó su veredicto, un sector de los medios de comunicación, insisten con la idea de caratular los hechos como un “presunto abuso”.

Por entonces su pareja, Martin Benítez, horas después de lo sucedido le consultaba a Giuliana a través de WhatsApp si había realizado la denuncia ya que no quería “que se me pudra todo en el club”. Le comentaba que quien la había violado se había querido lastimar con un cuchillo y le preguntaba de que forma “quería arreglar”.

                                                 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otro de los que estaba en ese inmueble, Nicolas Pérez, le decía a la víctima que no sabía como pedirle perdón. Le comentaba “que el otro estaba borracho, no sabía lo que hacía, se quería morir”. Cerraba sus mensajes pidiendole disculpas a Giuliana y hasta le pedía un favor: “no te enojes conmigo Giu”.

 

Con el hecho consumado y el comienzo de la historia mas terrible que puede padecer en su vida una mujer, un sector de los medios de comunicación y conocidos de Zarate, dieron inicio al recorrido de un camino muchas veces conocido: la idea de buscar como culpable a la propia víctima.

Uno de sus compañeros del actual plantel de Temperley, indicó durante las últimas horas que se sentía apenado por lo sucedido, por lo “que le toca atravesar a un compañero”. Hablan de brindarle todo el apoyo, a quien justamente es el victimario y culpable de todo lo sucedido.

Lo que sigue es una historia conocida en este tipo de hechos. Las acusaciones hacia Giuliana no tardan en llegar: ella intenta arruinarle la carrera al jugador, ella intenta sacarle plata. Algunos se preguntan por que Giuliana había tomado bebidas alcohólicas esa noche. Cómo no se dio cuenta de lo que le podía suceder. Cómo puede ser que haya ido a un departamento sola con tres hombres (aunque uno de ellos era su actual pareja).

No es la primera vez que en este tipo de casos un sector de los medios de comunicación, y de la sociedad, juegan un papel sumamente contradictorio con la realidad que demuestran los hechos.Se intenta, desde todos los puntos de vista, demostrar la culpabilidad de quien, en realidad, es una víctima de lo sucedido. En estos tiempos se sigue naturalizando, avalando y aceptando como normales determinadas prácticas que solo demuestran un delito.

 

 

 

 

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